Redacción Justicia
Bogotá, Colombia – 31 de mayo de 2025 – Las autoridades colombianas ejecutaron una operación de gran envergadura contra el Clan del Golfo, una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas y violentas del hemisferio occidental. La intervención, llevada a cabo por la Armada Nacional, el Ejército y la Policía, desmanteló una parte clave de la estructura de producción de drogas del grupo en el departamento del Chocó, una región estratégica en las rutas del narcotráfico transnacional.
Durante el operativo, las fuerzas conjuntas destruyeron ocho laboratorios clandestinos para el procesamiento de pasta base de coca, ubicados en áreas remotas de la selva del Pacífico colombiano. Estas instalaciones tenían capacidad para producir mensualmente toneladas de alcaloides destinados al mercado internacional, particularmente a través de rutas hacia Centroamérica, el Caribe y Europa.
En el lugar se incautaron más de dos toneladas de insumos sólidos y líquidos, incluidos precursores químicos, gasolina, hoja de coca procesada y otros materiales esenciales en la cadena de producción de cocaína. Las autoridades señalaron que la acción representa un golpe directo a la infraestructura financiera del Clan del Golfo, debilitando sus operaciones logísticas y capacidad de abastecimiento.
Implicaciones geoestratégicas
El Mayor Óscar Leonardo Bolívar Cruz, comandante del Batallón Fluvial de Infantería de Marina No. 22, indicó que la ofensiva afecta no solo al aparato económico del Clan del Golfo, sino también su capacidad de confrontación territorial frente a otros actores armados ilegales como el Ejército de Liberación Nacional (ELN), con quienes disputan corredores estratégicos para el tráfico de drogas, armas y personas.
Estas zonas, que incluyen rutas fluviales hacia el océano Pacífico y conexiones con redes criminales transnacionales, son clave para las alianzas del Clan del Golfo con carteles en México, Centroamérica y Europa, según informes de inteligencia regional.
Dimensión humanitaria y control territorial
En el marco de la operación, las autoridades rescataron a un menor de edad que había sido reclutado forzosamente por el grupo criminal. El niño fue puesto bajo custodia del Estado para garantizar su protección y restitución de derechos. El uso de menores en tareas de vigilancia, transporte de drogas y como informantes en zonas rurales es una práctica documentada de grupos narco-armados en Colombia.
En un hecho paralelo, un miembro de la subestructura “John Fredy Orejuela” del Clan del Golfo se desmovilizó voluntariamente en el municipio de Nóvita, entregando armamento, munición y material de comunicaciones, lo que podría ofrecer nuevas pistas sobre las redes internas del grupo.
Colombia intensifica la cooperación internacional
El Gobierno colombiano ha reiterado su compromiso con una ofensiva sostenida contra las economías ilegales que financian la violencia armada en el país. Esta operación se produce en medio de esfuerzos de cooperación internacional en inteligencia y control fronterizo, y se alinea con iniciativas multilaterales de combate al narcotráfico que involucran a Estados Unidos, la Unión Europea y agencias regionales como Ameripol.
La lucha contra el Clan del Golfo, considerado por organismos internacionales como una amenaza de crimen transnacional organizada, continúa siendo una prioridad de seguridad regional. La organización ha demostrado capacidad de infiltración en puertos, rutas marítimas, y estructuras políticas locales, lo que la convierte en un actor de peso en el sistema criminal global.



