Usando lanchas rápidas, semisumergibles y embarcaciones pesqueras adaptadas, movilizaban grandes cargamentos de coca .
Redacción Justicia
Cali, 11 de junio de 2025 – En una operación conjunta entre la Policía Nacional de Colombia, la DEA, el Ejército y la Fiscalía, fueron capturados cinco presuntos narcotraficantes en los departamentos de Valle del Cauca y Cauca, todos requeridos por la justicia de Estados Unidos. Las detenciones se llevaron a cabo en Cali, Jamundí, Buenaventura y Santander de Quilichao, en un golpe estratégico contra el tráfico de drogas en el suroccidente colombiano.
Los extraditables y su rol en el narcotráfico
Los detenidos fueron identificados como Jean Carlos Ansasoy Narváez, alias “El Enfermero”; Juan Carlos Ojeda Realpe, alias “Balín”; Yéferson Albeiro Ansasoy Atoy; Jeison Stiven Acosta Ansasoy; y Jeovanny Aguilar Jiménez, alias “Yoqui”. Según las autoridades, estos individuos están solicitados en extradición por la Corte Distrital de Texas por delitos de narcotráfico y concierto para delinquir.
Las investigaciones revelan que esta red criminal tenía la capacidad de movilizar hasta dos toneladas de cocaína mensuales, utilizando rutas desde el litoral Pacífico colombiano hacia Centroamérica y Norteamérica, con destinos clave en El Salvador, México y Estados Unidos. Para el transporte de los cargamentos, empleaban lanchas rápidas tipo ‘go fast’, semisumergibles y embarcaciones pesqueras adaptadas.
Nexos con disidencias de las FARC y carteles mexicanos
Las autoridades han confirmado que esta organización mantenía vínculos con grupos armados ilegales, en particular con las disidencias de las FARC lideradas por “Iván Mordisco, además de establecer relaciones con carteles de droga mexicanos. Estos nexos permitían el aseguramiento y distribución de la droga en el mercado internacional, consolidando una red de tráfico que operaba con sofisticados métodos de ocultamiento.
Durante el seguimiento a esta organización, se realizaron tres operaciones en las que se incautaron 4.580 kilogramos de clorhidrato de cocaína, con un valor estimado en el mercado ilegal de 154 millones de dólares. De esta cantidad, se habrían podido obtener cerca de 11,4 millones de dosis individuales.
Ocultamiento patrimonial y lavado de activos
Las investigaciones también han revelado que la red delictiva recurría a prácticas de ocultamiento patrimonial, utilizando familiares y allegados para figurar como propietarios legales de bienes adquiridos con recursos provenientes del narcotráfico. Esta estrategia buscaba evadir acciones de extinción de dominio, dificultando el rastreo de los activos ilícitos.
Uno de los capturados, alias El Enfermero, era señalado como coordinador logístico de los laboratorios clandestinos en zonas rurales de Timbiquí, Cauca, además de ser responsable de la estructuración de rutas marítimas para la salida de los estupefacientes.
Impacto de la operación y cooperación internacional
El director general de la Policía, general Carlos Fernando Triana, destacó que estas capturas fueron posibles gracias a la cooperación internacional sostenida con agencias de seguridad de Estados Unidos. En declaraciones oficiales, subrayó que la institución mantiene operativos estratégicos en regiones clave como Valle y Cauca para debilitar las economías ilícitas relacionadas con el narcotráfico.
Este golpe a la estructura criminal representa un avance significativo en la lucha contra el tráfico de drogas en Colombia, pero también evidencia la persistencia de redes transnacionales que continúan operando con sofisticados mecanismos de distribución y lavado de activos.



